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Las provincias de Piacenza y Parma tienen en
común la característica morfológica de ascender
dulcemente desde las riberas del río Po, pasando por las
altas llanuras y las primeras colinas de los Apeninos donde,
por otra parte, se encuentran los asentamientos más importantes-,
hasta las alturas máximas, que en la zona de Piacenza alcanzan
los 1700 m. y en la de Parma superan los 1800 m, precisamente donde
ambas provincias confinan con Liguria y Toscana. El territorio se
caracteriza por un sistema de valles fluviales orientados en sentido
norte-sur, que desembocan en forma paralela en la llanura (los principales
son Valle Tidone, Valle Trebbia, Valle Nure y Valle del Arda en
la zona de Piacenza, Valle Taro y Valle Parma en la zona de Parma),
y se comunican entre sí a través de valles secundarios,
más estrechos y dispuestos en dirección este-oeste.
Como se puede observar, la mayor parte del territorio de ambas provincias
está ocupado por relieves: desde los prados de las cimas,
a más de 1500 m de altitud, se desciende hacia los bosques,
ahora en su mayor parte formados por castañares, anteriormente
ricos en encinas, alimento fundamental para la cría de cerdos,
(se recuerda que los encinares estaban presentes también
en la llanura, antes de ser transformados en terrenos cultivables,
como lo demuestra la frecuente presencia de topónimos que
mencionan la encina), hasta las zonas entre los 200 y los 500 metros
de altitud, donde encontramos prados de forraje y, sobre todo, viñedos.
A lo largo de las riberas del Po, por el contrario, se encuentran
las zonas pantanasas aprovechadas para la plantación de álamos
especiales.
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